Por: Enrique Escamilla

Las tecnologías han cambiado muchas industrias, y la hotelería no queda exenta de ser partícipe de los nuevos modelos tecnológicos que las personas adoptan a la hora de viajar. Airbnb es un modelo donde las personas pueden ofertar espacios para ser ocupados por viajeros que desean algo diferente a un hotel para su estancia.

Este modelo tiene características interesantes. Por un lado es una plataforma abierta que permite a cualquier persona ofertar un lugar, desde un cuarto hasta una mansión, para que un viajero interesado lo pueda ocupar pagando directamente en la plataforma. La confiabilidad que ha creado este sistema ha tenido un auge sin precedentes en la industria del turismo.

Muchas personas han logrado generar de esto un negocio, rentando un cuarto que tenían desocupado o una vivienda que si la rentaran de manera tradicional les generaría un ingreso menor al que obtienen a través de la plataforma.

Esto lleva a muchas personas a analizar la viabilidad de iniciar un negocio a través de esta plataforma, esperando generar ganancias importantes, sin embargo hay que tomar en cuenta algunos aspectos de vital importancia. Por ejemplo el tema de la limpieza, el cual hay que realizar de manera periódica para los clientes, lo cual genera un costo para el propietario del inmueble.

No cabe duda que en lugares de alto flujo turístico este modelo es exitoso para todas las partes, tanto para el que ofrece como para el que se hospeda. Sin embargo en otros lugares de afluencia extranjera media o baja, esta puede no ser la mejor opción.

Las asociaciones de hoteles alrededor del mundo han fijado una postura general en contra del uso de esta plataforma, particularmente por el tema de la evasión de impuestos, ya que esta actividad comercial difícilmente puede ser regulada por los organismos hacendarios de los países, generando así una competencia desleal a los hoteles.

Sin embargo, hay que preguntarse qué hacen los hoteles para participar de las nuevas tecnologías e incurrir en este nuevo mercado. La respuesta es muy sencilla: nada. Desde el desarrollo de las OTA´s, que son sitios especializados en reservaciones de hotel, como Expedia o Despegar, los hoteles no han encontrado una forma tecnológica de poder ofrecer más fácilmente sus habitaciones, con condiciones alternativas o diferentes al modelo hoy tradicional.

Alzar la voz en contra del cambio es fácil, adaptarse a él es lo interesante. Lo mismo pasa con el tema de los taxis y el Uber. ¿Qué hace el taxi tradicional para adaptarse al cambio?

Al final, el mercado manda y gana. Es sencillo, adaptarse o morir.

 @escamilla2000