**Publicado originalmente el 12 de agosto de 2012

México es sin duda un país con un enorme potencial internacional. Los recursos naturales, la posición geográfica, las playas, las montañas, la cultura, la historia, y sobre todo la gente, son activos de muy alto valor. México tiene condiciones envidiables para el desarrollo y bienestar de su población, lamentablemente no se han podido aprovechar al máximo por distintas circunstancias que involucran sentidos sociales, económicos y políticos.

Pareciera que México ha entrenado por muchos años y ahora es tiempo de competir, de buscar ser el mejor, de ganar la medalla de oro. No importa si en la final nos enfrentamos con el mejor del mundo, siempre podemos ganar. Pero para lograrlo, deberemos poner todo nuestro esfuerzo, alma, mente y corazón unidos para dar todo en el terreno de juego, peleando cada minuto por obtener el triunfo, por subir al pódium.

Hace unos días vivimos con gran entusiasmo momentos de gran felicidad, cuando la selección mexicana de futbol derrotó de manera contundente a la selección brasileña, considerada como una de las mejores del mundo ya que cuenta con jugadores que son parte de los mejores clubes del mundo. De la mano (o el pie) del coahuilense Oribe Peralta, México se alzó con el triunfo ante la mirada atónita de millones de personas que siguieron la transmisión alrededor del mundo.

Esto es sin duda el mayor logro en la historia del futbol mexicano, este equipo verdaderamente nos ha mostrado que es tiempo de que nos vean como potencia. Pero no solo es tiempo para el futbol, sino para todo el país. Vienen tiempos de cambio y es la oportunidad de llegar a demostrar lo que somos capaces de hacer. Es la hora del cambio hacia un nuevo país lleno de bienestar y desarrollo, donde todos los habitantes podemos vivir en condiciones que superen la media internacional, donde podemos convivir en paz y armonía. Sigamos el ejemplo que hoy nos dan nuestros deportistas mexicanos.

Por: Enrique Escamilla / @escamilla2000