Por: Enrique Escamilla

“Para tener éxito, se necesita tener hambre” – Carlos W. Escamilla Q. Esta es una de las frases más importantes que me dijo mi padre. Que el éxito es el resultado de tener la necesidad, o el hambre, para salir adelante.

Muchas personas transitan su vida superando incontables retos. Algunos los superan y otros, simplemente se justifican o se acomodan a la vida que “les tocó”. Aquellos que tienen éxito, transitan bajo una dinámica distinta. Existe algo en su interior que los reta continuamente a salir adelante. Es ese deseo del que habla Napoleón Hill en su libro Piense y Hágase Rico. Es esa hambre de dejar atrás una situación actual para buscar mejores condiciones de vida.

El hambre es utilizada como una referencia en estos casos, ya que cuando una persona tiene hambre, hace literalmente todo lo que esté a su alcance para obtener alimento. Este instinto natural, se va perdiendo conforme el alimento va siendo un elemento que se consigue más fácilmente. Para ejemplificar, ¿qué le pasaría a un león que nace en un zoológico, y que durante varios años ha sido alimentado por los humanos, si se le suelta a un hábitat natural? Posiblemente moriría de hambre, o sería presa de otro depredador. La razón radica en que este león se acostumbró a ciertas condiciones de vida, y cuando esta cambió, no tuvo alternativa más que someterse a “lo que le tocó”.

El humano, como el león, se acostumbra a diferentes escenarios durante su vida. A tal grado, que puede perder su hambre. Al tener una vida “moderadamente aceptable” pierde su instinto básico de superación. Sin embargo, existe un factor que puede romper esa costumbre, y es el órgano más poderoso que tiene el ser humano: la mente.

Crear la necesidad de evitar la satisfacción permite al ser humano desarrollar ese instinto de hambre que le permita seguir adelante en su búsqueda del éxito. El conformismo, pudiera ser definido como la satisfacción actual. Por otra parte el inconformismo busca siempre más. ¿Qué tan conforme estás con tu vida?

exito

Una de las actividades más importante y que más pasa desapercibida en la vida diaria es el pensar ¿qué es lo qué quiero de mí, de mi vida, de mi familia, de mi transitar momentáneo en este mundo?, ¿hace cuánto que no te lo preguntas?

Lo más importante para romper esa barrera de conformismo es saber lo que quiero. Una vez definido esto, entonces el hambre vuelve a resurgir, a través de un deseo instintivo que constantemente se pregunta a si mismo ¿qué tengo que hacer para lograr lo que quiero?

Sin embargo, la mente juega un papel más complicado. Cuando el objetivo ya está en la mente, esta inicia un proceso, también instintivo, de seguridad personal. Las dudas, las preguntas y las intrigas empiezan a aparecer como una función de protección. ¿Y si no funciona?, ¿y si me va peor?, ¿para qué me arriesgo, si así estoy bien?

Este instinto de supervivencia y protección genera constantes bloqueos que alimentan el hambre. Esa hambre que despertó, ahora se siente satisfecha a través de estos procesos que complacen la tranquilidad del ser.

Romper con esta voluntad del ser es la tarea principal para avanzar. El hambre que se encuentra dentro del ser quiere salir, pero se satisface automáticamente para evitar el riesgo. Aquí es donde debe entrar el ser consciente. ¿Puedo ser capaz de que mi hambre sea más fuerte que mi instinto natural de buscar el confort?, ¿son reales las respuestas que emito hacia las preguntas que bloquean mi hambre?

De acuerdo con muchos autores como Hill, esto es posible. La diferencia entre los que se deciden a desatar su hambre y los que la alimentan con complacencias efímeras, es una cuestión que solo cada persona se puede responder.

¿Qué es lo que quiero?, ¿por qué?, ¿estoy dispuesto a asumir el esfuerzo y riesgo que conlleva?, y es aquí cuando la persona, si logra definir claramente la respuesta a estas incógnitas, hace que el hambre se imponga a cualquier barrera.

Y tú, ¿qué es lo que quieres?

Te agradezco enormemente que hayas leído este artículo. Deja tus comentarios, son muy relevantes para mí.

Facebook: @lafuentedeideas

Twitter: @escamilla2000

contacto@lafuentedeideas.com

img_1660

 

 

 

 

Anuncios